La virtud de no dejar que las emociones dominen nuestra vida o nuestras acciones depende de que las aceptemos, las soltemos y luego las limpiemos de nuestro cuerpo.
Aceptar las emociones o las situaciones que vivimos nos permite en primer lugar dejar de quejarnos por lo que nos sucedió. Gastamos una inmensa cantidad de energía sólo quejándonos de las cosas. Dedicamos tiempo y palabras a la queja que podríamos ahorrar con solo aceptar lo que nos toca vivir.
En segundo lugar, la aceptación de las emociones denota sinceridad con uno mismo y aceptación del propio ser. Muchas veces luchamos contra la emoción porque no nos gusta reconocernos. Por ejemplo, no acepto que me molesta que mi vecino se haya comprado un auto nuevo porque entiendo que la envidia es una emoción perjudicial y no me gusta reconocer que soy envidioso. Al aceptar mi envidia, me acepto como ser y me doy la posibilidad de cambiar mi conducta soltando y limpiando esa emoción.
Soltar las emociones es posible sólo si las acepté previamente y se logra a través del trabajo consciente de no permitir que mi mente se quedé pegada a la emoción o situación que viví. Eso es el desapego. Este concepto tan nombrado en los ámbitos espirituales es muy difícil de internalizar. Para soltar algo y desapegarme de ello sirve preguntarse si puedo seguir adelante sin ello. La mayoría de las veces uno piensa que no, pero luego surgen ideas de cómo modificar el camino para que sí sea posible seguir adelante. El desapego nos brinda nuevas oportunidades, soltar una carga pesada tal vez nos permita cruzar un puente que antes no hubiera soportado nuestro peso.
Por último, debemos limpiar la emoción de cuerpo para mantener nuestra energía en armonía. No es posible limpiar nada si no hemos soltado primero, esto es algo importante a tener en cuenta. Si agarro una paloma entre las manos y luego le digo – Vuela!, pero no abro las manos, la paloma no va a volar. Lo mismo sucede con las emociones, puedo hacer muchos ejercicios para limpiar la envidia pero si no la acepté previamente y me desapegué del auto que no tengo, los ejercicios de qi gong no van a limpiar los canales porque sigo agarrando esa emoción con toda mi fuerza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario